Queda abierta la cueva, donde solo hablaremos del vicio y el placer. Así que como llevo días sin comerme una rosca, voy a contaros como empezó esta racha mala que me veo matando de una escapadita a ver a mi vecina Lila. Ahora sale con un nota, pero nos da igual.
Hace unas pocas semanas, me encontraba saliendo con la piva mas maciza de todo Madrid. Cara de muñeca, sonrisa constante, pero tenía un secreto fuera de lo normal para mi entendimiento. Veía la necesidad de enroyarse con su amiga la gorda siempre que se veían hasta que un día las pillé con las manos en la...
-¿Pero qué coño haceis?-, las incordié.
Mi ya no tan dulce muñequita vino corriendo hacia mi para explicarse.
Quieta ahí, sigue comiéndote a tu amiga, que yo os veo.
Nada, no quisieron seguir y me fui a mi segunda casa, el bar del Toro.
-¿Qué pena traes?-, preguntó el Toro, mientras secaba una jarra.
-La zorra me ha dejado-.
-¿Por otro?-, incordiaba el Toro.
-Otra-.
-Toma, bebe eso-.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Hi Nando, its good to know that you like my blog. honestly I can't read spanish..although I wanna to learn..haha ... anyway.. good luck to you too.. thx.
Publicar un comentario