Ayer salimos Rufo, Gallo y yo a echar un paseo en plan formal por el centro.
Tras la esquina nos esperaba Isra todo elegante con su coche nuevo.
-"Vamos a estrenarlo", dijo.
Y en qué hora...
Cogimos tales moñas los 3 (Isra no, que conducía su coche nuevo), que cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos desayunando a plena luz del sol, en una terracita sin sillas con unas niñas muy guapas que pararon por allí. La única morena estaba bien buenorra pero no quise hacer nada, aunque tuviera oportunidad 3 veces. No veais cómo movía el traserito y cómo me rozaba cada vez que iba al baño. Por cierto, ¿qué le pasaba?
Natalia está de morros de todos modos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario